Así terminaba mi viaje. Mi viaje de repente. Y como ya me ha pasado, aunque me da pena se terminen mis días de "ocio", ya me resulta suficiente y tengo ganas de volver a mi cama, mi baño, mi casa, mi auto, mi estrepitoso país, mi gente, mi familia... Y mis bebita que ya muero de ganas de abrazar!
No sé a qué hora me dormí ayer porque como tantas otras veces, tardé mucho en meter todo en las valijas. Eso de estar pensando que tal cosa no puede estar en la valijita que va arriba del avión, que tales otras necesito imperiosamente estén conmigo porque no puedo dar el lujo de "perder" con la valija, que en la cartera (mochila esta vez) tengo que tener a mano los papeles, pasaporte, la moneda local y mi moneda. Que los líquidos tienen que ir en bolsita, que acá hay 27 grados pero llego allá que no sé cuánto estará haciendo pero sigue supuestamente el invierno que dejé... ay este cerebro! Ay esta alergia que crece, ese cuello brotado cual mámele... esos nervios o al menos esas tensiones tan mías.
Insisto en que esta vez no traje nada, incluso toda la ropa fue usada y usada y hasta necesité comprar algunos trapitos de repente porque no había calculado que en un solo día podía ensuciar de calor una remera o un pantalón.
Y tampoco me compré cosas como otras veces porque no tenía dinero y por los problemitas nuevos que surgieron y ya conté mil veces. Tampoco, lamentablemente, llevo tantos regalos como hubiese querido o como otras veces... no sé. Así y todo, costó muchísimo cerrar la valija grande y la chiquitita, que quedó hiper pesada en el afán de aligerar la grande lo más posible para no pagar como las dos últimas veces, exceso de peso.
Incluso tuve que recurrir a llenar la otra mochila porque eso sí, compré un par de calzados que son complejos de llevar y bueh... terminaron en bolsa y en otra mochila.
No sé en qué momento se me cruzó que me iban a dejar viajar arriba, en el avión, con la valija chiquita, la mochila cartera de mano, otra mochila y una bolsa. Qué sé yo. Aerolíneas es copada y total ya sé que no voy a comprar nada en el freeshop, se puede suponer que la bolsa es esa... bueh, no sé. Después de haber cerrado todo, sólo me importaba no quedarme dormida el día "d" y ver cómo corno conseguía taxi para el aeropuerto.
Creo que me dormí después de las 2 am e increíblemente y sin mayor esfuerzo antes de las 7 ya estaba despierta. ¿habré dormido?
Hasta tuve que hacer tiempo para esperar el comienzo del desayuno 7:30. Fui la que encendió la luz del "desayunador" y hasta prendí una tostadora muy extraña. ¡qué frescas las cosas del desyuno si yo casi inauguraba la sala y ya estaba todo para servirse! Salvo que la señora de la cocina haya acomodado todo en penumbras antes que yo entrase, no sé. No me importaba tampoco. El café de la cafetera estaba caliente, la leche también, el pan lo tuesto, la tortura rica ya estaba cortada... desyuné.
Hice mi check out donde confiaron en que no había consumido nada del frigobar (lo bien que hicieron, yo no miento) pagué esa tasa de impuesto que nunca está incluida en los hoteles y bajé los 6 pisos en pequeño ascensor con valija y valijita, dos mochilas, una bolsa y la campera uniqlo y la almohada para el cuello de los viajes, colgadas de cualquier lado.
No sé qué miércoles había visto la piba de la recepción porque justamente en la entrada del edificio del hotel, tal cual había visto y comentado unos días antes, había una abertura de los arreglos de la Gran Vía.
En fin. Prestará la misma atención que yo quizás presto a algunas cosas cuando voy a mi laburo.
En dos minutos ya estaba arriba de un taxi y casi desde que me subí hasta que me bajé en Barajas (media hora quizás) estuve charlando con el tachero... y a gusto! ¿será que hace mucho que estoy sola sin hablar? Qué sé yo. Era interesante. Hablamos de España, de Madrid, de mi viaje, de quienes viajan solos. Hablamos de los manteros en Barcelona, de la corrupción en la política aquí y allá. De los cerebros lavados, de la gente que duerme en la calle. Del terrorismo. Hablamos de los taxis y el problema del uber. De Kirchner, de Macri. Del dólar, el euro, del peso... de la obra pública... uf! No sé de qué no Hablamos, pero todo muy interesante.
Llegué con bastante tiempo al aeropuerto así que parte de los nervios ya se habían ido.
Por supuesto no me dejaron viajar como pensaba y me ofrecieron empaquetar mochila y valija chica y mandar todo como una nueva valija, junto a la grande, en la bodega del avión. O sea, no pagué sobrepeso pero pagué como si llevase dos valijas. ¡para eso hubiese comprado otra valija realmente y hubiese acomodado todo mucho mejor! Incluso lo hubiese pagado antes, online, como se me cruzó en algún momento, así al menos me ahorraba 50 €!
Refunfuñé un rato pero no tanto como hubiese imaginado. Se ve que ya estaba más allá del bien y del mal, o ya estaba muy cansada incluso para seguir preocupándome por MI economía. Para eso, después está mi cuerpo que me reclama el.no exteriorizar con gestos o palabras y bueh... exterioriza con ronchas, manchas, granos y demás bellezas de los alérgicos y enfermitos mentales.
Usé mis últimos euros (creo que dejé un par como para un agua) y meché con la de débito que al menos me "vacía" en el momento y no me suma deuda para el mes que viene cuando no sepa si el dólar va a estar a 30 a 100. Qué sé yo. Ya estaba en el baile.
Con tanto tiempo de anticipación y sin plata para gastar en mis boludeces de freeshop (revistas, golosinas, etc...) la espera para subir al avión se me hizo larga. Muy.
El pie derecho ya casi no respondía. Creo que ya había estallado.
Ya la fila de gente en esa parte del aeropuerto era 100% Argenta y como tal, el 80% viajaba con su passporto italiano. ¡¿cuándo tendré el mío?!
Imaginaba que en el avión me iban a dar un buen almuerzo así que no me hice problema por no comprar nada más que él agua. Pues me equivoqué porque me cagaron bastante de hambre. La primer comida fue una comida aceptable, ponele, y después quién sabe a qué hora sorprendieron con un mísero "snack" o tentempié pedorro que pensé que iban a mejorar con un... desayuno? Cena? Como la gente cuando volvieron a encender las luces (nos las hicieron apagar durante todo el viaje y cerrar ventanillas!!! Para que se pueda descansar) pero... habían encendido las luces para avisar que ya estábamos por comenzar el descenso final en Ezeiza.
Lo mejor, mejor, genial... fue que aunque no había elegido asiento (porque había sacado pasaje por oferta de despegar) y me había tocado esta vez en pasillo, una vez subido casi todo el avión veo que un chico mira su lugar, al lado mío y me dice: " mirá, yo me quedo acá (señalando la hilera de tres o cuatro asientos del medio) que está vacío. Fui el último en subir, ya está, no vuelve lleno el avión. Usá los dos asientos o el que quieras así vamos más cómodos."
Ahhh... me enamoré. Era lo que necesitaba. Solución para comodidad.
Así que así viajé. Con dos pantallas que esta vez sí andaban! Con dos almohadas, dos colchitas, ventanilla para ver cuando me lo permitían y pasillo para ir al baño sin pedir permiso. Durmiendo a lo largo de las dos butacas que son super pequeñas pero, como mido metro y medio y sé "abollarme", me vinieron genial!
Hermoso viaje más cómodo de lo imaginado. Nada para ver o jugar en esas pantallitas, pero no importaba porque mientras pude, dormí sobre mi asiento doble. Por suerte al menos no me hicieron bajar la "persiana" de la ventanilla cuando descubrí de casualidad el hermoso anochecer quién sabe arriba de dónde.
Llegué a mis datos del teléfono. Padres ya estaban esperándome. Había salido 12:50 del mediodía en España y había vuelto antes de las 21 del mismo día en argentina. Nueve horas supuestamente, si no contamos esas 5 horas de viernes que perdí, gané o quedaron en los cielos.
Ahora queda compartir lo vivido, volver a ver a todos, reencontrarme con mi ser de cotidiano. Acomodar caos en la casa, en el sueño y hacer ver está alergia que quién sabe dónde comenzó pero que casi no me dejó dormir a pesar de mi comodidad en el avión.
Sólo queda rearmar todo para, espero no dentro de mucho, volver a salir.
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| diferencias: baño masculino- baño femenino. Aeropuerto Barajas o en cualquier lugar del mundo |
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| todo para míiiii!! |
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| además de dormir lo que pude por la picazón, escuché Pink Floyd. |
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| ¿por qué nos hacían perder esta belleza que por supuesto era mucho más linda que la foto? |
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| casi igual a como la dejé: Buenos Aires |

























































